Hablad pronto de hacia dónde vais
La mayor diferencia entre las relaciones a distancia que duran y las que se van apagando suele ser una idea compartida de hacia dónde van. No necesariamente una fecha fija, sino una conversación sincera: ¿queremos vivir algún día en el mismo sitio? ¿Dónde? ¿Más o menos cuándo? ¿Quién se mudaría, y qué supondría eso para cada uno?
Puede parecer demasiado pronto para hacerse esas preguntas, sobre todo al principio. Pero la distancia tiene costes, en dinero, tiempo y soledad, y es más fácil sobrellevarlos cuando los dos sabéis hacia qué os llevan. Retomad la conversación cada pocos meses; los planes cambian, y no pasa nada mientras los cambiéis juntos.
Que los husos horarios jueguen a vuestro favor
Unas pocas horas de diferencia pueden llevarse bien; muchas significan que uno de los dos siempre está cansado o siempre esperando. Encontrad las horas que coinciden y protegedlas. Muchas parejas tienen una llamada fija a una hora concreta, más mensajes a lo largo del día.
Turnaos para ser quien se queda despierto hasta tarde o madruga. Parece poca cosa, pero si siempre se adapta la misma persona, el resentimiento crece en silencio.
- Pon los dos husos horarios en tu móvil para saber siempre qué hora es para tu pareja.
- Acordad una hora de llamada fija que sea realista para los dos, no heroica.
- Contaos vuestra agenda de la semana, para que nunca haya que adivinar el porqué de un silencio.
Mantened el contacto sin llevar la cuenta
No hay una cantidad correcta de contacto. Algunas parejas hablan horas cada día; otras se escriben un momento y tienen una llamada larga el fin de semana. Lo que importa es que os vaya bien a los dos y que lo digáis si no es así.
Intentad compartir la vida corriente además de las grandes noticias: una foto de la comida, una nota de voz de camino a casa, una película que veis a la vez. Esas pequeñas cosas son las que comparte sin pensar quien vive en pareja, y son las que más ayudan.
Planead las visitas, y la siguiente
Tener la próxima visita reservada, o al menos planeada, cambia muchísimo cómo se vive el tiempo separados. Las visitas también son cuando descubrís cómo sois juntos en la vida real, así que intentad incluir días normales, no solo vacaciones: hacer la compra, quedar con amigos, una tarde aburrida en el sofá.
Cuenta con que las visitas serán intensas y las despedidas, duras. Es habitual que el primer día sea un poco apagado o tenso mientras os volvéis a acostumbrar a estar juntos. No significa que algo vaya mal.
Dinero: habladlo abiertamente
Los vuelos, las tarifas de móvil y los días libres en el trabajo suman, y las parejas a menudo ganan en monedas distintas con costes de vida distintos. Hablad abiertamente de cómo vais a repartir los gastos de viaje, para que no los cargue en silencio una sola persona.
Hay una excepción importante a lo de compartir. Si nunca has visto a alguien en persona, no le envíes dinero para un billete, una tasa de visado o una emergencia, por muy real que parezca la relación. Esa petición es la señal más habitual de una estafa romántica. Nuestro artículo sobre las estafas románticas dirigidas a recién llegados explica cómo funcionan.
Confianza, celos y soledad
La distancia da más espacio a las preocupaciones. Solo veis una parte de la vida del otro, y es fácil rellenar el resto con la imaginación. La respuesta rara vez es controlar más; es abrirse más. Hablad de con quién pasáis el tiempo, y decid cuándo os sentís inseguros, antes de que se convierta en un reproche.
Los dos necesitáis una vida donde estáis: amigos, aficiones, cosas que esperar con ilusión. De una pareja con una vida plena es más fácil estar lejos, no más difícil. Si acabas de llegar a donde vives, nuestra guía sobre cómo hacer amigos como expatriado puede ayudarte.
Cuando uno de los dos se muda
Acortar la distancia suele significar que una persona se muda de país. Es una cuestión legal y práctica además de romántica, con normas que cambian según el país y según la persona. No podemos asesorarte sobre ello. Infórmate en las fuentes oficiales del gobierno del país en cuestión, o con un asesor cualificado, antes de hacer planes.
En lo emocional, quien se muda renuncia a mucho: amigos, familia, trabajo, idioma, lo conocido. Hablad con sinceridad de lo que va a necesitar cada uno, y sed generosos el uno con el otro en los primeros meses. Nuestra guía sobre citas para expatriados trata más sobre esto.
Cuando no funciona
A veces, pese a que los sentimientos son reales, la distancia no funciona: la meta se aleja una y otra vez, una persona siempre está esperando, o os sentís más solos juntos que separados. Terminar una relación porque las circunstancias no acompañan no es un fracaso. Es mejor decirlo con cariño y claridad que dejar que se apague.
Dónde encaja ImmigrantsDating
En ImmigrantsDating, los miembros pueden decir si están abiertos a una relación a distancia, y la distancia solo sirve para desempatar a quién ves primero, después de los idiomas en común, el país de origen y lo que buscas. Una persona revisa cada perfil antes de que nadie lo vea, y el chat te avisa cuando sale el tema del dinero. Si buscas a alguien que entienda una vida que cruza fronteras, crea un perfil o recibe un aviso en el lanzamiento.
Preguntas frecuentes
¿Puede funcionar una relación a distancia entre países?
Sí, muchas funcionan. Las que duran suelen compartir un plan realista para vivir algún día en el mismo sitio, mantienen un contacto regular que les va bien a los dos y hablan abiertamente de dinero, tiempo y confianza.
¿Cada cuánto debería hablar una pareja a distancia?
No hay una cantidad correcta. Acordad un ritmo realista para los dos, a menudo una llamada fija más mensajes, y decidlo si deja de funcionar.